Tener seguidores está bien, pero tener clientes es mejor. La clave está en crear un "embudo" que lleve a la gente desde tu perfil hacia tu tienda online.

1. Una Bio que venda

Tu biografía es tu carta de presentación. Debe decir claramente: qué vendés, a quién le vendés y dónde comprar. Usá el link de tu bio sabiamente: ¡Poné el link directo a tu tienda!

2. Instagram Shopping

Etiqueta tus productos en las fotos. Reduce la fricción: el cliente ve algo que le gusta, toca la foto, y va directo a comprarlo a tu web. Es fundamental tener tu catálogo sincronizado.

3. Contenido Real (UGC)

El contenido generado por usuarios (tus clientes usando tus productos) es oro puro. Genera confianza inmediata. Reposteá stories de clientes felices (siempre pidiendo permiso). Eso vende más que cualquier anuncio.

¿Te falta la tienda para vender?

Enlazá tu Instagram con una tienda profesional de DP Estudio.

Tener Mi Tienda